SOBRE LA NECESIDAD DE ESTABLECER UNA GUARDIA EN LOS MANANTIALES DE CASCO, O LAGUNA DE PALANTELEN.

Exmo. Señor Delegado directorial.

En las memorias de 26 de Noviembre de 1811, de 15 de Febrero de 814, y de 8 de Marzo de 816, no me contraje á exponer la necesidad que habia de formar una guardia y poblacion en los Manantiales de Casco ó Laguna de Palantelen, por hallarse acordada esta determinacion desde el año de 1810, á virtud de informe que hice á la Superioridad desde aquel destino, cuya resolucion se me comunicó oficialmente, y su tenor es como sigue:—

"Enterada esta Junta del oficio de V. S. de 26 de Octubre último, en que propone se establezca guardia y poblacion en la Laguna de Palantelen en que se hallaba, ha resuelto se encargue á V. S. que proceda á su formacion oportunamente, tomando las medidas conducentes al efecto, lo que ejecuto de acuerdo de ella, para que realice V. S. esta determinacion."

Dios guarde á V. S. muchos años. Buenos Aires, 3 de Noviembre de 1810.——Cornelio de Saavedra.—Dr. Mariano Moreno, Secretario.


Las ventajas de esta guardia y poblacion en los Manantiales de Casco no pueden calcularse sin conocer su situacion, y las que tienen las Guardias de Lujan, Fortin de Areco, Salto y Rojas.

Esta laguna está situada en 35° 12' de latitud, y á distancia austral de la Guardia de Lujan 22 leguas, de 18 y 20 de Areco y Salto, y poco mas de la de Rojas, y al S del Rio Salado.

Los campos intermediarios de las citadas guardias hasta aquel punto, son los que mantienen las boyadas que llaman de invernada, y los que contienen las mejores estancias, por sus abundantes y fuertes pastos: pero con la desgracia de estar francos al enemigo, y donde ejercitan sus incursiones libremente como de ordinario las experimentan, sin arbitrio para repararlas, por la distancia á que quedan al N dichas guardias, y, lo que es mas, sin fuerzas para impedir á los indios tales hostilidades.

Aquel punto, bien guarnecido y poblado, pone á cubierto los pueblos y haciendas referidas, por hallarse casi à igual distancia de todos; y sus partidas de descubierta, por derecha è izquierda, embarazarian siempre toda agresion que meditase hacer el enemigo.