Primeramente: hay fea-natural y fea-accidental.
Fea-natural es la destinada y preparada ab-initio por el Creador para mártir.
Fea-accidental es la que, por resultas de las viruelas, de una epilepsia, ó de cualquier otro accidente, se vuelve fea después de nacer.
Por consiguiente, la fea-natural es la genuina, dado que trae en el alma todo lo que no trae en el cuerpo: es decir; dado que la naturaleza, siempre próvida, la ha dotado de un alma de fea.
En cuanto á la fealdad accidental, ya comprenderéis que no imprime carácter. ¡Es un error de la fortuna, como la riqueza de ciertos hombres!
La fea-natural se subdivide en graciosa y sin-gracia.
La fea-graciosa no tiene tampoco mérito alguno. La gracia es una segunda belleza, que suple por la primera, y que á veces la aventaja, neutralizando los efectos de la fealdad.
La fea-natural-sin-gracia se acerca ya á la perfección del tipo, y todavía se divide en discreta y en tonta.
La fea-natural-sin-gracia-tonta no existe en realidad; mas, cuando se da este fenómeno, acontece que las cualidades se desvirtúan mútuamente, produciendo un resultado neutro.
Lo probaremos en pocas palabras.