LA FEA.
AUTOPSIA.

—¡Creo en el diablo!...
—¡Y yo en Dios!...
Ambos estaban en su papel.
(Balzac.)

I.

n la dilatada familia de las feas, lo mismo que en todas las clasificadas por los naturalistas, hay un arquetipo, un ejemplar de pura sangre, un modelo ideal, figura clásica en su especie, como la Venus de Milo ó como el bacalao de Escocia.

Este dechado es el que nos proponemos estudiar hoy; y, para encontrarlo, imitaremos á Linneo.