¡Que tales, señora, fuesen,

Creyendo tus fantasías,

Tus graves melancolías!

Zara.

¿Qué te obligó á estar así?

Fénix.

No fué sueño lo que ví,

Que fueron desdichas mias.

Cuando sueña un desdichado

Que es dueño de algun tesoro,