De un águila caudalosa,

Que despreciando la esfera

Del viento, pasaba á ser

En las regiones supremas

Del fuego rayo de pluma,

Ó desasido cometa.

Encarecí el vuelo altivo,

Diciendo: «Al fin eres reina

De las aves, y así, á todas

Es justo que las prefieras.»