En una mísera estera

Le ponen en tal lugar,

Que es, ¿dirélo? un muladar;

Porque es su olor de manera,

Que nadie puede sufrille

Junto á su casa; y así

Todos dan en despedílle,

Y ha venido á estar allí

Sin hablalle y sin oílle,

Ni compadecerse dél.