Sólo un criado y un fiel

Caballero en pena extraña

Le consuela y acompaña.

Estos dos parten con él

Su porcion, tan sin provecho,

Que para uno solo es poca;

Pues cuando los labios toca,

Se suele pasar al pecho

Sin que lo sepa la boca;

Y áun á estos dos los castiga