En la falda de esas sierras.

Tres dias dicen que oyeron

Mi llanto, y que á la aspereza

Donde estaba, no llegaron

Por el temor de las fieras,

Sin que alguna me ofendiese;

Pero ¿quién duda que era

Por respeto de la Cruz,

Que tenía en mi defensa?

Hallóme un pastor, que acaso