No lo fué ménos la estrella

Que enemiga me amenaza,

Y piadosa me reserva.

Tierno infante era en los brazos

Del ama, cuando mi fiera

Condicion, bárbara en todo,

Dió de sus rigores muestra;

Pues con solas las encías,

No sin diabólica fuerza,

Partí el pecho de quien tuve