Me dió la crianza en ella.
Eusebio soy de la Cruz,
Por su nombre, y por aquella
Que fué mi primera guía,
Y fué mi guarda primera.
Tomé por gusto las armas,
Por pasatiempo las letras;
Murió Eusebio, y yo quedé
Heredero de su hacienda.
Si fué prodigioso el parto,