Eusebio.
¿Y no muerto?
Lisardo.
No, que en los brazos me queda
Aliento para... ¡Ay de mí!
Faltó á mis plantas la tierra.
Eusebio.
Y falte á tu voz la vida.
Lisardo.
No me permitas que muera
Eusebio.
¿Y no muerto?
Lisardo.
No, que en los brazos me queda
Aliento para... ¡Ay de mí!
Faltó á mis plantas la tierra.
Eusebio.
Y falte á tu voz la vida.
Lisardo.
No me permitas que muera