Acaba;
Que más la duda me ofende.
Julia.
¿Por qué te suspendes? Habla.
Arminda.
No quisiera ser la voz
De mi pena y tu desgracia.
Curcio.
No temas decirla tú,
Pues yo no temo escucharla.
Acaba;
Que más la duda me ofende.
Julia.
¿Por qué te suspendes? Habla.
Arminda.
No quisiera ser la voz
De mi pena y tu desgracia.
Curcio.
No temas decirla tú,
Pues yo no temo escucharla.