Arminda.
A Lisardo, mi señor...
Eusebio.
Esto sólo me faltaba.
Arminda.
Bañado en su sangre traen,
En una silla por andas,
Cuatro rústicos pastores,
Muerto (¡ay Dios!) á puñaladas;
Mas ya á tu presencia llega:
Arminda.
A Lisardo, mi señor...
Eusebio.
Esto sólo me faltaba.
Arminda.
Bañado en su sangre traen,
En una silla por andas,
Cuatro rústicos pastores,
Muerto (¡ay Dios!) á puñaladas;
Mas ya á tu presencia llega: