Pues qué, ¿tú quieres

Defenderle? ¿A la patria traidor eres?

Curcio.

¿Yo traidor? Pues me agravian desta suerte,

Perdona, Eusebio, porque yo el primero

Tengo de ser en darte triste muerte.

Eusebio.

Quítate de delante,

Señor, porque tu vista no me espante;

Que viéndote, no dudo