Que te tenga tu gente por escudo.
(Vanse todos peleando con él.)
Curcio.
Apretándole van. ¡Oh quién pudiera
Darte agora la vida,
Eusebio, aunque la suya misma diera!
En el monte se ha entrado,
Por mil partes herido:
Retirándose baja despeñado
Al valle. Voy volando,