Que aquella sangre fria,
Que con tímida voz me está llamando,
Algo tiene de mia;
Que sangre, que no fuera
Propia, ni me llamara, ni la oyera. (Vase.)
ESCENA XI.
EUSEBIO, que baja despeñado.
Cuando, de la vida incierto,
Me despeña la más alta
Cumbre, veo que me falta