Ántes que en tan breves plazos

Se desatasen los lazos

Mortales. Y agora advierto

En aquel viejo, aunque muerto:

Piedad de los dos aguardo.

¡Mira que muero, Lisardo;

Mira que te llamo, Alberto!

ESCENA XII.

CURCIO.—EUSEBIO.

Curcio.