Que os dé yo la quietud vuestra,

Y vos me quiteis la mia.

Lelio, de su amor movido

(¡No ví amor más disculpado!),

Floro, de su amor llevado

(¡No ví error más permitido!),

El uno y otro han querido

Por vos matarse los dos:

Por vos lo he estorbado (¡ay Dios!);

Pero ved que es error fuerte