Que acosada y perseguida
De tantas penas, de tantas
Ansias, de tantas impías
Fortunas, contra mi honor
Se han conjurado tus iras.
¿Qué he de hacer? ¿Dónde he de ir?
Si á mi casa determinan
Volver mis erradas plantas,
Será dar nueva mancilla
Al anciano padre mio,