Que otro bien, otra alegría

No tuvo, sino mirarse

En la clara luna limpia

De mi honor, que hoy ¡desdichado!

Tan torpe mancha le eclipsa.

Si dejo, por su respeto

Y mi temor afligida,

De volver á casa, dejo

Abierto el paso á que digan

Que fuí cómplice en mi infamia;