Aprisionándome el vuelo,

Tengo abatidas las alas.

Yo que del laurel sagrado

Ayer pretendí las ramas

Siempre verdes, á pesar

De los rayos que las guardan;

Hoy, segur suya mi acero,

Veo que sus pompas tala,

Solamente por llegar

Embotado á mi garganta.