¡Pluguiera al hado! ¡pluguiera
Al cielo que aquí pararan
Sus presagios, y que en mí
Se desmintiera la ingrata
Indignacion de un destino!
Pues muriendo yo á la saña
Del temple infausto, pudiera
Persuadir á la ignorancia,
Que ya de lo que más quise
Ejecutó la amenaza.