Pues cuando presumias
Que del romano yugo sacudias
La cerviz con haber hoy enviado
A Aristóbolo tanto leño alado
A librar tu Tetrarca,
Yo como en fin caudillo de la parca,
Habiéndole encontrado en el camino,
Y á fuerza del destino
Dejádole su armada
En las costas de Jafa derrotada,