El íris le serena, en mi importuna
Suerte que eres mi Júpiter se vea,
Y el íris de mi paz tu laurel sea.
Y pues tu nombre en láminas se escribe,
Que el tiempo que más vuela, que más corre,
Ni con las torpes alas le derribe,
Ni con las plantas trágicas le borre;
Vive piadoso, generoso vive.
Y del sol coronada la alta torre
Que al águila de Roma le dió nido,