Verás triunfar del tiempo y del olvido.

Yo soy la desdichada Marïene...

Dijera bien la desdichada esposa

De ese, contra quien ya tu ceño tiene

Blandida la cuchilla rigorosa.

Si una línea de púrpura detiene

Del más noble animal la más furiosa

Accion, deten tú el paso á tus enojos,

Pues son líneas de púrpura mis ojos.

Mas ¡ay! que en vano á tus piedades pido