¿No es el que fiero y sañudo

Me amenaza? Con más causa

Ya de dos contrarios huyo.

(Arroja el puñal, huye, y síguela Otaviano.)

Otavian.

Oye, espera. (Vanse.)

ESCENA XV.

EL TETRARCA.

¿Quién, ladron

Del mismo tesoro suyo,