Sí; pero de reyes moros,

Dijo.—Como si dejara

De ser real, le respondí,

Por mora, siendo cristiana

La de Válores, Cegríes,

De Venegas y Granadas.»

De una palabra á otra, en fin,

Como entramos sin espadas,

Unos y otros se empeñaron...

¡Mal haya ocasion, mal haya,