No pareces tú lo que eres;

Y si creo á los oidos,

No eres tú lo que pareces.

Merezca, pues, ver corrida

La sutil nube aparente

Del negro cendal, porque

Si una vez la luz la vence,

Digan mis ojos y oidos

Que hoy amaneció dos veces.

D.ª Isab.