Por no obligaros, Don Juan,
A que dudeis más quién puede
Ser quien os busca, es razon
Descubrirme; que no quieren
Mis celos que adivineis
A quién la fineza deben.
Yo soy...
Mendoza.
¡Isabel, señora!
Pues ¡tú en mi casa, y tú en este
Por no obligaros, Don Juan,
A que dudeis más quién puede
Ser quien os busca, es razon
Descubrirme; que no quieren
Mis celos que adivineis
A quién la fineza deben.
Yo soy...
Mendoza.
¡Isabel, señora!
Pues ¡tú en mi casa, y tú en este