¡Ay esposa! presto yo

Moriré, si llego tarde.

¿Dónde Maleca estará?

Que ya no se mira á nadie.

D.ª Clar.

(Dentro.) ¡Ay de mí!

D. Álv.

Esta voz que el viento

Lastimosamente esparce

De mal pronunciadas quejas,