De bien repetidos ayes,
Es rayo que me penetra.
¿Quién vió desdicha más grande?
A las luces que confusas
Ya cebado el fuego hace,
Miro una mujer que está
Apagándolas con sangre...
¡Y es Maleca! ¡Oh santos cielos!
O dadla vida ó matadme.
(Entra, y saca á Doña Clara, suelto el cabello, sangriento el rostro, y medio vestida.)