Tan triste y tan lamentable-

Mente lo que se ama, es

La cifra de los pesares,

El colmo de las desdichas

Y el mayor mal de los males:

Maleca ¡ay triste! mi esposa,

Es (¡qué pena tan notable!)

La que (¡qué dolor tan triste!)

Pálida (¡qué duro trance!)

Y sangrienta (¡qué cruel!)