Estáis mirando delante.
Aleve mano en su pecho
Hizo herida penetrante
Entre el fuego. ¿A quién no admira,
A quién no asombra que apague
Fuego á fuego, y que al acero
Se dé á partido un diamante?
Todos sois testigos, todos,
Del más sacrílego ultraje,
La más fiera accion, el más