Estas joyas satisfagan
Tu hidrópica sed, y deja
Limpio el lecho, la fe intacta
De un pecho, donde se encierran
Misterios que áun él no alcanza.»
—Llegué á los brazos...
D. Álv.
Espera:
Escucha, detente, aguarda,
No llegues á ellos.—¿Qué digo?
Estas joyas satisfagan
Tu hidrópica sed, y deja
Limpio el lecho, la fe intacta
De un pecho, donde se encierran
Misterios que áun él no alcanza.»
—Llegué á los brazos...
D. Álv.
Espera:
Escucha, detente, aguarda,
No llegues á ellos.—¿Qué digo?