La corona ensangrentada,

Te merece un perdon, puesto

Que hoy á los demas alcanza;

Goce de su indulto el noble

Tuzaní; que yo postrada

A tus piés, más que el ser reina

Estimara ser tu esclava.

D. Juan.

Poco has pedido en albricias:

Hermosa Isabel, levanta.