Como cobardes me asaltan,

Como atrevidos me cercan!

¡Ahora, ahora, valor,

Salga repetido en quejas,

Salga en lágrimas en vuelto

El corazon á las puertas

Del alma, que son los ojos!

Y en ocasion como esta,

Bien podeis, ojos, llorar:

No lo dejeis de vergüenza.