Vos sola á vos podeis acreditaros:
¡Dichoso aquel que llega á mereceros,
Y más dichoso si acertó á estimaros!
Mas ¿cómo ha de olvidaros ni ofenderos?
Que quien ántes de veros pudo amaros,
Mal os podrá olvidar despues de veros.
D.ª Leon.
Yo me firmé rendida ántes que os viese,
Y vivo y muerto sólo en vos estaba,
Porque sola una sombra vuestra amaba;