Quien ya colgó los laureles

De Marte, y en blanda paz

Ciñe de palma las sienes,

¿Para qué otra vez, decidme,

Ha de limpiar los paveses

Tomados de orin y polvo

En que hora yacen y duermen?

Yo fuera justo que fuera,

A no estar por esta muerte

Retirado y escondido;