Y no es razon ofrecerme,

Porque á los ojos del Rey

Llega mal un delincuente.

Si esto me disculpa á mí,

Bastante disculpa tiene

Quien soldado fué soldado.

No os vais, amigo (y creedme),

Aunque un hombre os acobarde,

Y una mujer os aliente. (Vase.)

ESCENA VI.