Como atrevido otras veces,
Tengo vergüenza de mí.
¡Que tal diga! ¡que tal piense!
¡Que tenga el honor mil ojos
Para ver lo que le pese,
Mil oidos para oirlo,
Y una lengua solamente
Para quejarse de todo!
Fuera todo lenguas, fuese
Nada oidos, nada ojos,