ESCENA VIII.
SIRENA.
Bien dentro de casa entré
Sin que fuese conocida.
Lindamente le he engañado,
Aunque él más, pues me ha dejado
Tan afrentada y corrida.
¡Que dijera que era fea!
No importaba, aunque lo fuese,
Ni importaba que dijese
SIRENA.
Bien dentro de casa entré
Sin que fuese conocida.
Lindamente le he engañado,
Aunque él más, pues me ha dejado
Tan afrentada y corrida.
¡Que dijera que era fea!
No importaba, aunque lo fuese,
Ni importaba que dijese