(Puesto que es la causa suya),
Donde ceñido me veas
De laurel entrar triunfante
De mil victorias sangrientas,
Dando á mi honor nueva fama,
Nuevos triunfos á la Iglesia,
Que espero ver.
Voces.
(Dentro.)¡Fuego, fuego!
Rey.
(Puesto que es la causa suya),
Donde ceñido me veas
De laurel entrar triunfante
De mil victorias sangrientas,
Dando á mi honor nueva fama,
Nuevos triunfos á la Iglesia,
Que espero ver.
Voces.
(Dentro.)¡Fuego, fuego!
Rey.