Abrasarla, que de envidia
Quiso que no resplandezca,
Esta, señor, fué mi esposa,
Noble, altiva, honrada, honesta,
Que en los labios de la fama
Deja esta alabanza eterna.
Esta es mi esposa, á quien yo
Quise con tanta terneza
De amor, porque sienta más
El no verla y el perderla