Con una tan gran desdicha,

Como en vivo fuego envuelta,

En humo denso anegada;

Pues cuando librarla intenta

Mi valor, rindió la vida

En mis brazos. ¡Dura pena!

¡Triste horror! ¡fuerte suceso!

Aunque un consuelo me deja,

Y es, que ya podré serviros;

Pues libre desta manera,