Las estrellas en la calle,

Entrar solo un hombre veo

Que sin luz y sin razon,

Andaba dos veces ciego.

Bien le pudiera matar

A mi salvo entónces; pero

Quise apurar la malicia

A mis desdichas, y quedo

Me estuve un rato. ¡Mal haya

Tan curioso sufrimiento!