ESCENA PRIMERA.

DOÑA CLARA, afligida; INÉS.

Inés.

¡Tú triste, tú pensativa,

Melancólica y suspensa,

Tan bien perdida, y tan mal

Hallada contigo mesma!

¿Dónde, señora, está el brío,

El buen gusto, la belleza

Y el despejo?