D.ª Clar.

No lo sé,

Y no es mucho (¡ay Dios!) que, necia,

Pues que no sé de mi vida,

De mis acciones no sepa.

¿Quién crêrá de mí (¡ay de mí!)

Que yo llore y que yo sienta

Desaires de un hombre? Yo,

Que tan altiva y soberbia

Me llamé la vengadora