En todo me venceis. La espada aceto,

Porque siempre á mi lado

Me enseñe á ser valiente. Confiado

Desde hoy vivir procuro;

Porque ¿de quién no vivirá seguro

Quien vuestro acero ciñe generoso?

Que él solo me tuviera temeroso.

D. Juan.

Pues Don Luis me ha enseñado

A lo que estoy por huésped obligado,