Bien como aquel criado
Que á su señor algun disgusto ha dado,
Hoy de mí lo despido.
Esta es, señor, la espada que os ha herido;
A vuestras plantas viene
A pediros perdon, si culpa tiene.
Tome vuestra querella
Con ella en mí venganza de mí y della.
D. Man.
Sois valiente y discreto: