Que ya ni puedo esconderme,
Ni volver á salir puedo.
ESCENA X.
COSME, con luz. — ISABEL.
Cosme.
Duende, mi señor, si acaso
Obligan los rendimientos
A los duendes bien nacidos,
Humildemente le ruego
Que no se acuerde de mí
Que ya ni puedo esconderme,
Ni volver á salir puedo.
COSME, con luz. — ISABEL.
Cosme.
Duende, mi señor, si acaso
Obligan los rendimientos
A los duendes bien nacidos,
Humildemente le ruego
Que no se acuerde de mí